Se celebró el pasado 8 de febrero un nuevo taller de poesía en nuestra Federación, dentro del programa de actividades de FACOMA para este año. Pudimos disfrutar de un espacio terapéutico idóneo para enfermos alcohólicos y familiares convirtiendo el taller en una herramienta profundamente sanadora. A través de la escritura, los participantes encuentran una vía segura para expresar emociones difíciles de verbalizar, como la culpa, la pérdida o la esperanza. El ambiente fue muy íntimo y respetuoso, fomentando la escucha activa y la empatía entre los asistentes. Más que crear “buenos poemas”, el objetivo fue el reconectar con uno mismo, reconstruir la autoestima y transformar la experiencia del dolor en algo compartido y significativo.
